De otro modo, ni comiences.
Aun cuando pierdas novias, esposas, parientes, trabajos y quizá la cordura.
Aunque signifique no comer en tres o cuatro días.
Aunque tengas que congelarte en el banco de una plaza.
Aunque termines en la cárcel.
Aunque padezcas humillaciones, burlas, aislamiento.
El aislamiento es un regalo.
El resto son pruebas a tu resistencia;
pruebas de cuanto deseas lograrlo.
Y lo harás, a pesar del rechazo y las peores adversidades.
Y será mejor que cualquier cosa que puedas imaginar.
Si intentas algo, ve hasta la ultimas consecuencias.
No hay otro sentimiento como ese.
Estarás a solas con los dioses.
Y las noches se iluminarán con fuego.
Conducirás tu vida hacia la carcajada perfecta.
Es la única lucha valida.