Busco una mirada conocida entre esta multitud.
Mi espíritu desecho colgando de un hilo.
No puedo olvidar el horror que es este mundo.
Mientras miradas ignorantes intentan juzgarme,
me pregunto desesperadamente
que estoy haciendo en este lugar.
Solo vine buscando un instante y nada más,
aún sabiendo lo decepcionante que será cuando llegue.
Lucho como un loco conmigo mismo
para mantener viva esa esperanza
de que esta vez ese instante tan ansiado
no será la inevitable decepción que suele ser;
la esperanza de que ese instante que vine a buscar
cambie mi vida para siempre.
Pero me doy cuenta de que no lo encontraré aquí.
Y trato de buscar fuerzas en todo mi ser
para soportar la tristeza de haber cometido el error de siempre ,
una vez más.
Mi cuerpo intoxicado pide explicaciones,
le contesto con mentiras de falsas esperanzas.
Estoy atrapado en paredes de personas insoportables,
tan falsas como la ilusión del tiempo.
Ellos se disfrazan de mil formas,
y mientras esconden su rostro
y buscan ser otra persona,
yo les muestro todas mis caras,
me desnudo ante sus miradas.
Les muestro quien soy
No les tengo miedo.
Este mundo pronto será mio.